Las 3 cosas más frustrantes de comprar una casa (y cómo evitarlas)

17.02.2018

El coste de comprar una vivienda es mayor que preguntar cuánto cuesta.

Comprar es para muchos un momento importante en la vida, una inversión y una vez hecha la mudanza, una celebración. ¿Cómo es posible que algunos compradores acaben muy irritados después del proceso de compra venta? Comprar una casa no siempre es fácil y pueden surgir múltiples adversidades en el proceso.

Te contamos las 3 cosas más frustrantes que suelen suceder al comprar una casa y te damos algunos consejos para lidiar con la frustración.

#1: Costes ocultos

Te has enamorado de una casa en venta. Y puedes permitirte comprarla si haces algunos ajustes a tu estilo de vida que te permitan ahorrar. Has superado el enorme obstáculo que era obtener financiación y... resulta que no has terminado todavía.

El coste de comprar una vivienda es mayor que preguntar cuánto cuesta.

Tienes que pagar algunos impuestos, costes de mudanza, alguna factura y probablemente debas arreglar algunas cosas antes de poder entrar a vivir en tu nueva casa... suponiendo que salga todo bien.

¿Cuál es la solución?

  • No compres una casa a un precio que no te deje margen para sorpresas desagradables.
  • Revisa toda la documentación en busca de cargas ocultas.
  • No tengas miedo de preguntar dudas a tu banco, agente inmobiliario o cualquiera que vaya a suponerte un gasto.

#2: Vendedores ocultos

La casa que estás buscando tiene todos los requisitos para ser tu casa, al menos en el anuncio de internet. Así que haces llamadas al propietario... y no responde. Te acercas al sitio y no aparece nadie.

Pocas cosas son más frustrantes que los vendedores que no se comunican bien con los compradores en horarios que, como comprador, te vengan bien.

La solución aquí pasa por un buen agente inmobiliario que facilite los tiempos de visita y la comunicación. Delegando esta tarea, podrás seguir con tu vida mientras tu agente te asiste y se encarga de las negociaciones pertinentes.

#3. Tareas ocultas

El papeleo que hay que rellenar durante el proceso de compraventa de una vivienda es suficiente para llegar a frustrar a un comprador. Así que cuando se delegan más tareas en él, el resultado puede ser irritante.

Hablamos de los "regalos" que el vendedor suele dejar en la vivienda al irse, como pequeños objetos sin ningún valor en el jardín, trastos viejos en el garaje, o simplemente basura. También es común que el vendedor tenga que reemplazar algunos elementos esenciales de la vivienda, como los colgadores de papel higiénico, los raíles de las cortinas o las bombillas. Desafortunadamente, este último ejemplo es bastante común.

¿Soluciones? Algunas compañías de mudanza te ayudarán a deshacerte de algunos objetos por un pequeño coste adicional. Para los pequeños fallos de la casa, abre los ojos durante las visitas para que se pueda negociar con el vendedor. Si eres un comprador, estar advertido de esto te liberará de parte del estrés.

Comprar una casa no tiene que ser un proceso irritante si te mantienes consciente de que algunos fallos son comunes y te mantienes positivo. Y si eres un vendedor, en el fondo, quieres que tu propiedad se venda a un buen precio, así que es una buena idea ayudar a los compradores a que te hagan ofertas apropiadas poniendo la casa a punto.

En cualquiera de los casos, recuerde que en gespat.es estaremos disponibles para ayudarle durante el proceso de compraventa de su casa.