Cómo reclamar la devolución de los gastos del impuesto de las hipotecas

30.10.2018

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima que, a raíz de esta sentencia, más de seis millones de familias hipotecadas podrán recuperar las cantidades pagadas de más de forma indebida. 

El Tribunal Supremo ha cambiado de criterio y ha establecido que son los bancos y no los clientes quienes los que deben pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) de las hipotecas. La noticia ha desatado una auténtica debacle bursátil para las entidades presentes en el Ibex 35 y ha abierto la puerta a que los usuarios reclamen a las entidades financieras la devolución de lo que pagaron en su día por este impuesto. Éstos son algunos de los aspectos que pueden resultar útiles a la hora de hacerlo:

¿Quién puede reclamar?

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima que, a raíz de esta sentencia, más de seis millones de familias hipotecadas podrán recuperar las cantidades pagadas de más de forma indebida. Según especifican desde la propia organización, tienen derecho a reclamar aquellos contribuyentes que cumplan estos requisitos:

  • Quienes tengan un préstamo hipotecario vivo (no pagado en su totalidad), que no hayan reclamado.
  • Quienes tengan un préstamo hipotecario vivo (no pagado en su totalidad), que hayan iniciado la reclamación y no tengan una sentencia firme.
  • Quienes tengan un préstamo hipotecario amortizado y no hayan transcurrido cuatro años.

Por tanto, aquellas personas que ya reclamaron el impuesto antes y obtuvieron una sentencia firme, no podrán volver a pedir el dinero a la entidad correspondiente.

¿Cuánto pueden reclamar?

La totalidad del importe pagado por el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, así como por el resto de conceptos (notario, registro, gestoría, tasación). La cantidad depende del importe de la hipoteca y de la comunidad autónoma, no obstante, la OCU ha elaborado un caso de ejemplo tomando como referencia una hipoteca media de 150.000 euros, con una responsabilidad hipotecaria de 255.000 euros. En este caso:

  • El Impuesto de Actos Jurídicos Documentados: 2.550 euros
  • La formalización ante notario: unos 425 euros
  • La inscripción en el registro de la propiedad: 122 euros

En total serían unos 3.100 euros que habría pagado el consumidor y ahora le correspondería al banco.

¿Cuáles son las principales dudas de la sentencia?

Las mayores incógnitas son "el modo a través del cual se articulará la decisión (si será o no algo similar a lo realizado con las clausulas suelo) y, sobre todo, desde cuándo se hará efectivo la devolución". También podría abrirse el debate sobre la devolución de la totalidad de los gastos, incluidos los de notaría, gestión, tasación, etc...

¿Cómo calcular el impuesto?

El impuesto se calcula aplicando un porcentaje a la responsabilidad hipotecaria, "entendiendo como el principal del préstamo, los intereses ordinarios, los intereses de demora y propios gastos". Sin embargo, existen divergencias entre comunidades autónomas, "ya que el tipo de gravamen aplicable se encuentra entre el 0,5% y el 1,5%. Así, para una hipoteca de 100.000, el importe de IAJD podría ir desde los 2.470 a los 3.800.

¿Desde cuándo puedes reclamar?

Desde cualquier momento en el que hayan pagado estos gastos hasta cuatro años después de haber amortizado la hipoteca.

¿Cómo soliticar la reclamación?

Primero hay que reclamar al servicio de atención al cliente de la correspondiente entidad bancaria; si la respuesta es negativa o bien si han transcurrido dos meses y no se ha obtenido respuesta, el siguiente paso es el judicial.

¿Existe algún plazo límite para la reclamación?

Sólo para las hipotecas amortizadas, que tienen un plazo de cuatro años para ejercitar la acción judicial, apuntan en la Organización de Consumidores y Usuarios.

¿Se puede pedir la devolución a Hacienda?

Según Gestha, el sindicato de Técnicos de Hacienda, los ciudadanos que formalizasen una hipoteca en los últimos cuatro años pueden solicitar a Hacienda la devolución de ingresos indebidos, más intereses de demora. De esta forma, estos ciudadanos pueden sortear el camino judicial, más largo y costoso, para solicitar la devolución de este impuesto. Así, al tratarse de un impuesto cedido a las comunidades autónomas, deberán dirigirse a las hacienda autonómicas y solicitar la devolución de ingresos indebidos, más los intereses de demora.